Como todos los virus, el #COVID-19 está programado para propagarse tanto como sea posible. Es especialmente eficaz porque, al no causar muchos síntomas o incluso ninguno, al comienzo de la infección, se propaga de manera muy eficiente. Con este simple hecho, comienza el viaje de Cédric Louis por el mundo del virus, The Virus Hunters. Ahora sabemos cómo se ha utilizado y se sigue utilizando políticamente la pandemia de COVID-19, por lo que la opinión acerca de algunos hechos es bastante útil.
El mercado de serpientes y animales salvajes es un negocio de 16 mil millones de dolares anuales. Incluye la caza y captura en condiciones precarias, que fácilmente pueden provocar la propagación de fuentes infecciosas, debido a la proximidad de incubadoras de enfermedades.

Murciélagos y pangolines
Un grupo de murciélagos habia sido identificado portando un virus similar al 95% al COVID-19, además de otros tipos de virus, sin afectaciones. La flexibilidad y la cantidad de murciélagos los convierten en una fuente de contagio muy eficaz. El virólogo Gael Darren Maganga, del Centro de Investigación Médica Interdisciplinaria de Franceville, Gabón, reconstruyó la cadena de contaminación de murciélagos-frutos-primates-humanos. Para el ébola, los intermediarios habían sido grandes simios, camellos y caballos. El coronavirus #SARS-CoV2, altamente mortal pero menos contagioso, se había encontrado en civetas como huésped intermedio. Se prohibió su rastreo en #China, pero esa política duró solo un tiempo.
Aproximadamente el 50% de los pangolines en China son portadores de un virus muy similar al COVID-19. El resultado de las condiciones de reclusión en pequeños lugares compartidos puede ser un virus quimera, una combinación de virus, por ejemplo de murciélagos y pangolines, como señala Alexandre Hassanin, biólogo evolutivo de la Universidad de la Sorbona en París.
Como indica el epidemiólogo Daniel Lucey de la Universidad de Georgetown, Washington DC, no es seguro si el mercado #Wuhan fue la primera fuente de propagación del virus. Quizá el virus podría haberse quedado simplemente dentro del mercado, pero el mercado como tal, ofreció un ambiente ideal para convertirse en un centro #epidémico. Desafortunadamente, China no ha ofrecido ninguna información sobre los lugares donde se encontró originalmente el virus o si los animales probados fueron una posible fuente del brote del mercado. Esto nuevamente sirve como un ejemplo de que las solicitudes de la #OMS quedan sin respuesta, debido a su posición internacional relativamente débil. Los movimientos y entidades nacionales como China pueden mantener fácilmente a la OMS a distancia, como señala Suerie Moon, codirectora del Centro de Salud Mundial en Ginebra.

Laboratorios
La tesis de la fabricación del virus en el Instituto de Virología de Wuhan bajo el liderazgo de Zhang-li es engañosa. De hecho, Zhang-li había advertido a la comunidad científica que un brote de un nuevo coronavirus era muy posible en los próximos años, como aclara Braka Horvat, inmunólogo del CIRI, Lyon. Incluso si es cierto que el Coronavirus está más estudiado en laboratorios poco seguros en China, no hay evidencia o ni siquiera una probabilidad significativa de que se hubiera extendido desde allí, por lo que estas acusaciones apuntan a una caza de brujas.
En un contexto más amplio, debemos ser conscientes de que los virus se propagan por la naturaleza. No es necesario cocinar uno en un laboratorio. En otras palabras, el laboratorio más grande y poderoso del mundo es la naturaleza misma.
Los pangolines proporcionan vínculos para la biodiversidad, pero hoy en día son cazados sistemáticamente en #África para el mercado chino y, por lo tanto, están en vías de extinción. También es la situación de otras especies, ya que África es saqueada continuamente para las necesidades chinas.
Incluso si China prohíbe el consumo de pangolines o la utilización médica, #Hong Kong# sigue siendo el mercado principal. Con una cámara oculta, Cédric Louis documenta la venta ilegal de otras especies en peligro de extinción, como colmillos de elefante, caparazones de tortuga y serpientes; todos ellos forman parte de la farmacología china a pesar de los beneficios no probados.
Crimen organizado
Solo con los pangolines, el comercio ilegal se estima en 200 toneladas cada año. John E. Scanlon, Secretario General de CITES (2010-2018), indica que el alto volumen de comercio ilegal continua en marcha, organizado por bandas criminales transnacionales que cazan furtivamente y trafican diferentes especies a escala industrial. La ganancia anual total de este tráfico ilegal, incluidas plantas, peces y árboles, se estima ahora en 200$ mil millones. Por el momento, ni siquiera existen instrumentos reales para perseguir estos delitos contra la vida silvestre, porque aún no están implementados en la convención de la ONU contra el crimen organizado transnacional.
Todos estos animales son víctimas de los humanos que también los cazan y los amenazan destruyendo sus hábitats. Scanlon nos recuerda que, a medida que la fauna sigue perdiendo espacio, la biodiversidad se degrada y el contacto entre las especies que albergan virus y los humanos aumentará. Existen cientos de miles de virus, que pueden ser peores al COVID-19. Por lo tanto, tenemos que aprender nuestra lección ahora. Necesitamos cambiar lo que hemos hecho. El status quo ya no es una opción.
Todos estos animales son víctimas de los humanos que también los cazan y los amenazan destruyendo sus hábitats.
Una nueva economía
Normalmente, la salud, como nos recuerda Suerie Moon, no se considera un problema de seguridad. Pero claramente, vemos que COVID-19 es el desastre más grande desde la Segunda Guerra Mundial. Un virus natural en el futuro debe ser tratado como la mayor amenaza para la seguridad, respondida por decisiones tomadas desde los más altos niveles políticos. Las reflexiones deben tener lugar ahora para poner en marcha un plan de acción sobre cómo gobernar las próximas amenazas.
El ecologista Raphaël Arlettaz de la Universidad de Berna, Suiza, lo dice claro: nuestro sistema económico actual ya no tiene sentido. Ya no somos un problema para la biodiversidad, sino para nosotros mismos.
¡Recapitulemos! Tenemos que renunciar a una estrategia de mercado dirigida por la obtención de beneficios. Esta no es una declaración en pos del #comunismo, como falsamente se gustan de declarar los interesados en el lucro, sino en aras a la supervivencia. Si seguimos igual después de esta crisis, olvidando nuestras promesas, seremos históricamente culpables de no haber realizado cambios significativos.
Incluso en la perspectiva a corto plazo, que ya no es suficiente, debemos recordar que las sociedades «disciplinadas», controladas como China y Corea del Norte, evitarán muchos más trastornos y pérdidas económicas. Por otro lado, los órdenes de una «sociedad controlada» pueden afectar muy rápidamente el estado general de ánimo y la política en el mundo «occidental». Todos los argumentos legitimadores que ya están sobre la mesa esperando ser aplicados.
Cédric Louis entrega un documental en un momento crucial. Inevitablemente, para un trabajo de información tan denso, la voz en off tiene que jugar un papel importante; pero las entrevistas, las imágenes capturadas localmente y una cámara oculta mantienen el impulso y la resonancia.





